Memo le aplicó un knockout a los 20… terminó con fracturas y cicatrices irremediables, heridas que tardaron en sanar pero sobrevivió.

“Todo es sobre el timming… el tiempo lo es todo”

La frase es de Six Feet Under, una de las obras de arte que más han marcado mi vida. Este post es una nota de agradecimiento a los últimos 10 años de mii existencia que ya están formando parte del pasado.

En los últimos diez años he aprendido y he fracaso. Tuve los mejores trabajos del mundo, aquellos que me enseñaron a ser humilde y jamás claudicar. He lavado baños, limpiado mesas, tallar pisos, recoger mierda del piso hasta materalizar, de alguna manera, los sueños que he buscado profesionalmente. Y sé que aún me falta, pero estoy seguro que cada día estoy más cerca de lograrlo. No es por talento, es por terquedad.

Diez años donde he conocido a mis mejores amigos, con quien he compartido lágrimas, risas, deseos, sueños, frustraciones, anhelos, abrazos, peleas. A muchos de mis amigos los conservo, a otros los perdí para siempre, algunos más los reencontré en el camino, sinceramente, sin ellos no estaría aquí… Diez años donde me enamoré muchas veces y me rompieron el corazón al doble, pero que al final, encontré al amor de mi vida. Una persona que me enseña día a día, que aquella persona que te ama te presiona, te cuestiona, te regaña y te altera para hacerte reaccionar pero que también te ama incondicionalmente, y que tal vez te me ha enseñado la lección más grande: ser y dejar ser en el amor. Aprender a ser dos individuos que están juntos pero que pueden cohabitar sin asfixiar al otro, y sobre todo darle su espacio y tiempo. Diez años donde pasé de un eterno conflicto con mi familia al pérdón y a la redención

Diez años donde al fin acepté mi sexualidad y dejé atrás el miedo al que dirán. No fue fácil pero me siento pleno y feliz. Sé que muchos creen que soy “autohomofóbico” (hahahahahaha) pero quienes me conocen y han tratado conmigo saben que todo lo hago con profunda ironía, y como una clara declaración de principíos. Soy el primero que al ver una injustica o cualquier acto vil, puedo estár al borde del precipicio peleando por lo que quiero. Y bueno, es curioso porque hace diez años era sangrón, retraido, raro… ahora puedo decir que al fin me encontré y que tal vez muchos se quedaron con la imagen del memo trágido, eterno deprimido, sangrón, intolerante, presumido… No pido ni deseo una segunda oportunidad. No tengo nada que demostrar y quién quiera estár en mi vida adelante, sino la existencia es muy grande.

Han sido semanas muy difíciles, días en los que mis demonios me han acosado y conspirado, pero todo es una muestra que si no tiré la toalla, que sí no renuncié a mis sueños, al amor, al trabajo, a la amistad, a la fe es por una simple cuestión… Soy un chingón. un cabrón pero también alguien que desea seguir creciendo (y porque no, también fracasando, porque por mis derrotas soy quién soy).

Deseo que todos los que me rodean (Mi familia, mis amigos y mi novio) alcancen sus sueños y metas, porque ellos durante el tiempo en el que han estado junto a mí, me han apoyado y amado. Y estos diez años no han sido nada fáciles, pero creo que triunfé contra todo pronóstico.

Sinceramente.
EL M3WO.

15 Things Gay Men Need To Stop Doing

Tan cierto…

Thought Catalog

1) Having an irrational fear of effeminacy in guys. It’s basically misplaced misogyny. I know we all have things we’re attracted to, but there’s a big difference between being attracted to masculine guys and being disgusted by so-called “queens,” so take note all you people who write “No Fems/Queens/Fashion Divas” in your profiles. Why without queens, this world would be an undecorated, deeply boring and highly uninspired place!

2) Describing yourself as “straight-acting.” What does that even mean? You S the D, right? WELP THERE IS NOTHING STRAIGHT ACTING ABOUT THAT AS FAR AS I AM AWARE.

3) Trying to fit some magical ideal of gay male beauty. I always get so sad when I see gay men who aren’t able to express themselves the way they should because they are so wrapped up in being just like all the other gays. You know — the gay clones. I don’t…

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Int. Leather Bar o el discurso de la libertad, el arte y la sexualidad.

Int. Leather Bar es un “documental” que nos habla sobre el retake de los 40 minutos censurados de la mítica película ochentera “Cruising” de William Friedkin. La cinta de hace 30 años era estelarizada por Al Pacino. La historia cuenta la historia de Steve, un detective que se infiltra en el mundo gay para atrapar a un asesino en serie.

Para poder ser exhibida al público, los productores y el director tuvieron que editar cerca de 40 minutos del filme; estas secuencias contenian escenas explicitas de sexo gay y los sensores de la época impusieron su ley. El material editado se mantiene oculto y sólo los involucrados en el rodaje son los que saben qué pedo con lo que se rodó. Añísimos después, la estrella James Franco junto a su amigo, el guionista Travis Mathews, deciden “recrear” los 40 minutos convocando a actores desconocidos para tal hazaña.

Y fue así como todos caímos en el juego de Franco y Mathews. Más allá del retake de las secuencias censuradas, el “documental” habla del mercado rosa, el esterotipo gay en el cine y la televisión, la libertad de expresión, la hipocresía del medio “artístico” y de alguna forma, la ambivalencia de la sexualidad humana. De los 40 minutos de duración, sólo 10 corresponden al morbo por el cual fuimos ayer: escenas de sexo gay explicito (las cuales podemos encontrar en cualquier web porno… ). La idea era “ver” a Franco mostrándose como nunca lo hemos visto, y pues grave error, ya que su figura aparece como una de las dos almas creativas del proyecto. Hordas de gays comprando boletos para ver a Franco en 4, en 3, de pie, de rodillas, mamando o qué sé.

De ahí se deriva la estocada que nos da James (nunca mejor dicho): el público no está acostumbrado a ver escenas gays. Olviden el sexo como tal, sino la representación del saber y sentir gay. Acudimos en masa para presenciar amor y sexo gay perfecto: hombres musculosos o atractivos alcanzando el climax por medio de mamadas, penetraciones, lambidas, mordidas. Y el espectador sólo consigue alguna erección o fantasear con toparte a un tipazo hermoso en los urinarios de la cineteca y que te someta como puta en la parte trasera de su carro ¿Con tan poco nos conformamos? ¿Recuerdan algún proyecto audiovisual DIGNO que hable sobre una relación GAY más allá del sexo? Yo sólo recuerdo 2 o 3, y cuento a Brokeback Mountain o Six Feet Under. Sus personajes homosexuales son el motor de la historia pero están construidos sobre un lienzo más grande, el cual habla de cosas más trascendentes, dejando la característica “gay” del carácter como un rasgo de su personalidad, no como su “todo”.

Y cuando nos venden “ser gay como un todo” es el acceso al mercado, la venta de un estilo de vida, la materialización de los sueños y fantasías, la consumación. Interesantes cuestiones que Franco tiene con su guionista y su actor principal. ¿Por qué no mostrar relaciones reales, escenas de sexo gay, personajes de carne y hueso, verosímiles, tangentes…? Tal y como dice JF en cierta parte del “documental”: “sería demasiado hipócrita, no llevaría gente a las salas y sí puedo apoyarme de Disney, lo haré”.

Otro de los arcos argumentales es el viaje que emprende el actor principal. Presenciamos como sus conceptos del sexo y la sexualidad se desboronan por las ideas preconcebidas con las que llega. El actor está rodeado de un grupo de interpretes que buscan la fama y conocer o fuckear con Franco. La troupe hace tambalear los valores, ideas y seguridad emocional con la que inicia el personaje, jugueteando con su sexualidad. Parte de este sentido cachondón, es por el atractivo elenco contratado para los retakes. Cada uno representa el cliché de los personajes que podemos encontrarnos en los cuartos oscuros.

Pero sin duda, lo que más me gusta de INT. Leather Bar es el sentido homenaje al filme que emula y guiños que notamos aquellos que conocemos Cruising: La novia omnipresente, el descenso del protagonista a 1 mundo desconocido para él y que termina por seducirlo, las escenas de baile y ligue son copia del filme original y el final ambiguo que nos coloca al personaje principal en una perspectiva que cambia su vida.

Los dos cineastas juegan con nuestra visión, nos atraen vendiendo algo y que resulta ser otra cosa y sobre todo es una voz sobre la libertad de expresión, el capitalismo y la eternA representación del esterotipo gay en el cine. Por cierto, al final de la función comenté a mis amigos que “probablemente” en la edición DVD/Blu Ray saldrían como extras los 40 minutos filmados… qué ingenuo y cliché soy.

CANNES 2013

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Dos eventos cinematográficos (anuales) definen la industria del cine. Y no me refiero a la película más taquillera del año o la muerte de alguna superestrella Golden AAA.

Por un lado tenemos a los infaltables premios de la academia de Hollywood, que siempre parecen jugar entre la línea del descaro-comercial-politicamente correcto (El discurso del rey, Argo, ¡Qué verde era mi valle!, Gente como uno, Titanic, El artista, Chicago… ) a obras realmente transgresoras y arriesgadas (El padrino, American Beauty, Casablanca, De aquí a la eternidad, El silencio de los inocentes, Million dollar baby, No es país para viejos… ). Premios entre lo discutible o provocador que responden a cierta ideología… aunque no olvidemos que Hollywood es uno de los lugares más valientes de la tierra del Tío Sam, no deja completamente de lado sus raices conservadoras.

Y por el otro lado tenemos el Festival de Cannes, que justo ayer celebró sus 66 años, con una impresionante gala de inauguración enmarcada por la premiere oficial del nuevo vehículo de lucimiento para Leonardo Portento DiCaprio, The Great Gatsby.

Cada año. un jurado decide qué es lo mejor en la industria cinematográfica. El grupo convocado es un nutrido y competente “quién es quién es” de la cinematografía mundial Por lo tanto, los artistas elegidos como miemtbos del jurado de Cannes, cambia. Y podemos pasar de Presidentes que van de Robert DeNiro y David Cronenberg a Isabelle Huppert y Tim Burton.

Este año, Cannes es presidido por uno de los pesos pesados del cine (SÍ, PESE A QUIÉN LE PESE, el señor es historia cinematográfica y nadie puede negarlo): Steven Spielberg. Quien estará secundado por otras figuras indiscutibles del septimo arte y que bien o mal ya tienen agendado su lugar en las enciclopedias de las artes audiovisuales, entre ellos encontramos a la diva Nicole Kidman (curioso caso el de ella: hace diez años tenía una racha formidable, luego cayó en malas decisiones, y ahora se encuentra en un resurgimiento imparable), el estupendo director Ang Lee, el maestro Christoph Waltz, la exquisita realizadora Naomi Wasave, y otros más que casí no ubico.

Cannes se ha distinguido por dar a conocer y difundir el cine emergente y de nombres consolidados, apoyando la exhibición, promoción y difusión de obras rotundas y las campañas de filmes que tienen algo que decir. ¿A qué me refiero con esto? Cada año, más de 1000 filmes son enviados anualmente a los organizadores, y de ahí escogen a 20 filmes que representarán lo mejor (y lo peor) de la industría del cine. Los 20 filmes  sólo son los de la selección oficial. Ya que dentro del festival también está la selección “Una cierta mirada”, las películas fuera de competencia, las funciones de apertura y clausura y las proyecciones especiales.

Ya sé para dónde van, y claro, tienen razón, es un negocio, muy redondo. Y es lógico, ya que, como lo menciono líneas arribas, los festivales de cine (y Cannes fue el pionero) sirven para la difusion y exhibición. Es ahí donde productores, distribuidores, casas productoras, actores, directores, actores, en fin, se reunen para hacer negocios.

Pero lo verdaderamente importante es la trascendencia de las películas exhibidas durante 10 días. Este año hay obras que serán fundamentales los próximos meses. Películas como ONLY GOD FORGIVES  de Nicolas Winding Ref,  LA VENUS A LA FOURRURE de Roman Polanski, NEBRASKA de Alexander Payne, LE PASSE de Asghar Farhad,  INSIDE LLEWYN DAVIS de Ethan Coen, y Joel Coen entre muchas otras. ¿Por qué son importantes? Ya sea por el director, reparto, equipo creativo, etc, etc- Si algo en Cannes no puede ocurrir es la indiferencia. Año con años son los filmes que se llevan ovaciones de píe de minutos enteros o grandes abucheos durante la proyección y que van definiendo el destino de las ganadoras en el certamen y de las recomendaciones de boca en boca de los críticos y público asistente.

De ahí viene otra parte importante del festival, los críticos de cine. Los más importantes y renombrados son invitados a las proyecciones, y en tiempo record (en tuiter o en sus blogs o columnas, van subiendo sus comentarios respecto a las películas que han visto), y de esta manera alimentan la sensación y angustia que tiene cualquier cinéfilo respetable, con la típica pregunta “¿Cuándo llegará esa película a mi ciudad/país?”

Del mismo modo, otro grado que alimenta el grado de TrascendiaMorbo de Cannes son los palmares que se entregan el día de la clausura. Como es evidente, el jurado entrega los premios. Y los hay desde los muy polémicos (para no irnos muy lejos, un ejemplo “El árbol de la vida”) a los merecidos y donde todos están de acuerdo (otro ejemplo reciente “Amour”).

Pero desde mi punto de vista, el premio de la Palma de Oro es el que levanta alboroto. Ya que los premios de interpretación y el de la puesta en escena(director) colocan a sus ganadores en un limbo que no cualquiera alcanzará. ¿Actores y actrices que han ganado por su interpretación? los mejores, no están todos pero casí: Helen Mirren, Meryl Streep. Katherine Hepburn, Carmen Maura, Marlon Brandon, Paul Newman, Marcello Mastroianni, Jack Nicholson, Jack Lemmon, Sean Penn,Sophia Loren, Penélope Cruz, Bette Davis, Javier Bardem Juliette Binoche… hasta celebridades como Cher, Sally Field, Bjork, Kristen Dunst. ¿Directores? Muchos, genios y artistas como Pedro Almodóvar, Luis Buñuel, Ingmar Bergman, terrence Malik, Stanley Kubrick, Martin Scorsese, Win Wenders, Mike Leigh, Robert Altman, Los Coen, David Lynch, Paul Thomas Anderson, Wong Kar-Wai, Michael Haneke…

Yo creo que de ahí la trascendencia de Cannes. Es un premio de los creativos del septimo arte a otros creativos del septimo arte (igual que en otros festivales) y que no responde a la necesidad de una industria local en específico.

Cierro este mal viaje con lo siguiente: para mí, Cannes y los premios de la academia son el superbowl, o las olimpiadas o la final del fútbol para este pobre mortal. Creo que en el siguiente post, les hablaré de mi cinefília y cómo desde niño mis padres me atormentaban viendo Psycho o cine del once, en lugar de disney (que sí vi y muchas) pero por extraños motivos me recetaban ese tipo de películas..

El antihèroe y los demonios.

Uno de mis grandes defectos es mi terrible inseguridad. No sé sí sea parte del comportamiento inherente en mí o aquella parte de M3WO que huye de tragedias o malos ratos.

El fin de semana alguien, que se ha vuelto muy cercano, me detuvo en seco despuès de una diferencia que tuvimos. Èl me provocò con algo que sabìa que me molestarìa, pero yo, para evitar un conflicto, asentì a su razòn. Èl me mirò a los ojos y dijo: “¡Quiero escuchar qué es lo que piensas!”. Y bueno es verdad. Como resultado de grandes conflictos y problemas que he tenido en mi vida (como todos, pero creo que lo magnifico de màs) trato de evitar cualquier signo o alarma de inestabilidad. Y realmente puede ser contradictorio.

Me quedè reflexionando un buen rato sobre esa verdad… ¿Còmo obtener los resultados que quiero si me cierro a enfrentarme a la vida? He ahì mi primer error. Parte esencial de la existencia humana es batallar con lo que es impuesto. O en un plano màs “ideal” es negociar y mediar con aquello que nos molesta o nos pone en tierra.

Pero los demonios son poderosos y saben como atacar. Tambièn esta persona muy especial, me leyò algo que èl escribiò y que decìa màs o menos asì: “Tus demonios pueden despertar a los demonios de las otras personas… y las consecuencias pueden ser fatales”.

Mi punto de vista es que de ahì nace el màs profundo y sincero amor que puede existir. Cuando tienes a alguien que realmente te ama es, evidementemente, para pasarla bien y cuidarse. Pero tambièn es para tomarnos de los hombres, sacudirnos y gritar “No està bien lo que haces, te estàs apagando por algo que no es màs grande que tù”.

Èl, con toda la confianza que me ha tenido y el amor que me ha demostrado, ha tenido los huevos para decirme “Guillermo, no todo tiene que ser perfecto… no siempre todo tiene que ser como lo planeamos o buscar un efecto… Tienes que ser honesto con lo que necesitas y quieres…”

Parte de estos demonios es el miedo a perder a alguien. Encontrarme solo y vulnerable a aquello que me hace daño. No me refiero sólo al amor de pareja, también incluye el amor familiar o las relaciones con tus amigos. Encontrarse uno mismo y labrar su camino es generar algo en las otras personas. Algo que nos haga cuestionarnos, reflexionar y llegar a mutuos acuerdos. Muchas veces obtendremos un NO como respuesta. Tal vez alguna discusión necesaria. Pero será totalmente liberador porque logramos imponer nuestra voz.

Uno de los más grandes actos del amor es aceptar al otro con sus virtudes y defectos. Olvidamos esta norma porque queremos que todo sea virtud (luz) y nada de defecto (oscuridad, autodescubrimiento). Recordemos que la luz puede cegarnos; lo dulce, empalagarnos; lo virtuoso, marearnos…

En mi terapía de año y medio aprendí a confrontar lo que me provoca miedo o terror. Tal parece que al encontrarme lúcido, los demonios volvieron a hacer de las suyas. Y claro que era normal y lógico, porque saben que puedes crecer y volvernos mejores versiones de nosotros mismos. El famoso (y uno de mis próximos tatuajes) Meant To Be. Pero los demonios odian “el destinado a ser” ya que es su kriptonita más poderosa. Nuestra voz (aquella “pequeña” corazonada o susurro en la cabeza) es lo que el destino nos ha dado como arma para vencer al miedo, al terror de quedarnos solos, a los conflictos humanos.

De nueva cuenta los demonios me estaban cegando con luz para no ver y marearme. Les molesta verme bien…

Aplicando los términos del guionismo (una de mis pasiones): Un acto termina cuando el Incidente Incitador se va ampliando. Esto no quiere decir que nos conformemos con una salida fácil. Simplemente se debe cambiar radicalmente el equilibrio de fuerzas que existe en nuestra vida. La mayoría de las personas no se dan cuenta de sus problemas hasta que llega el Incidente Incitador. Se debe reaccionar ante el I.I ¿por qué? Se restaura el equilibrio de la vida… y los demonios podrían desaparecer por completo. Así que me armé de valor, escuché ese consejo e impusé mi voz a los temores que de repente se asoman en las bolsas de mis jeans desparramados. O que amenazan con cegarme con luz o con un velo llamado perfección. No hay nada más bello

Sólo necesite año y medio de terapia, un amor sincero y una tarde de domingo para darme cuenta.